Entrevista a la periodista Irene Izquierdo
Por Digna Rosa Pérez y Macimiliano Plácido. Diplomantes P Digital
La labor periodística es sinónimo de honestidad y compromiso, rasgos que caracterizan a Irene Izquierdo, periodista de Tribuna de la Habana, con más de tres décadas de experiencia profesional.
Para esta profesional de los medios capitalinos los rasgos que deben caracterizar a un periodista de la mayor de Las Antillas de estos tiempos es en primer término, su honestidad, su compromiso permanente con la verdad que defendemos ante nosotros mismos y ante un mundo en el que los medios, al servicio de los intereses monopólicos, tratan de tergiversar la realidad en que vivimos.
“Nadie niega que tenemos carencias, necesidades, que debemos perfeccionar para bien muchas de nuestras formar de pensar y de hacer”, expresó
Más de 40 reconocimientos a la labor periodística de Irene Izquierdo conforman un amplio currículum de trabajo, pero recibirla Réplica del Machete de Máximo Gómez constituyó la emoción más grande de su vida, el resumen de todo lo que había hecho en caso 32 años de trabajo, en los cuales nunca había dejado de atender las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Ese 16 de abril de 2007 se unieron muchos motivos para la euforia: el machete se lo confería el Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y lo recibió de manos del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, lo que cataloga como privilegio sin igual.
Como buena educadora, siempre tiene un consejo para las nuevas generaciones de reporteros, al respecto comentó “lo más bello de este mundo es saber qué obra defendemos. ¡Cuántos jóvenes en el mundo quisieran tener una Revolución como la nuestra! Quizás el hecho de no haber sido protagonistas los hace ver lejos de su concepción –refiriéndose a haberla hecho-, pero es que la Revolucióncubana es un hecho de una magnitud tal, que se está construyendo cada día, cada hora, cada minuto, y a todos corresponde un espacio. Saberlo ocupar es el mayor mérito”
El mundo ha avanzado a la par del desarrollo científico técnico y la prensa también ha transformado su perfil a partir de la introducción de las nuevas tecnologías. En relación con este particular Irene acotó: “Ha sido una Revolución, para más desarrollo, sólo que todavía muchos no ven con claridad cuánto se puede lograr en el periodismo moderno con el empleo eficaz que las nuevas tecnologías ponen en nuestras manos. Un reto de hoy es hacer que cada uno valore en su exacta dimensión esas armas de las que disponemos para difundir la verdad”.
Con la curiosidad que caracteriza a los buenos profesionales de los medios de comunicación masiva, Izquierdo desde hace un tiempo está inmersa en un interesante trabajo con los pobladores de la Comunidad La Corbata, un barrio con desventajas sociales ubicado en el municipio Marianao.
En su primera visita al lugar, lo primero que hizo fue descubrir a una comunidad que mucho tenía que decir de su vida, sus costumbres y su historia. Entonces, comenzó a ver su trabajo desde otra óptica. A la interrogante de lo que habían aportado los miembros deLa Corbataa Irene Izquierdo contestó con seguridad: “Ellos me abrieron sus puertas y yo entré. Creo que fue una acertada decisión, porque con ellos he aprendido tanto como en los diferentes cursos a los cuales he asistido: es una escuela”
En reconocimiento a la calidad de la obra periodística de más de 30 años, recientemente Irene fue electa presidenta dela Delegación Provincial de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en la capital, tarea que implica nuevos y muy serios retos, el primero es el de adaptarse a la idea de no ser reportera de “turno permanente”, las 24 horas. Ahora tiene que dividirse en distintas secciones y no dejarse arrastrar por esa gran adicción que te hace dejar a un lado otras obligaciones.
La nueva responsabilidad no hará que deje de escribir –está claro-, pero ahora será en la medida de las posibilidades, porque debe preocuparse por muchos asuntos inherentes a la tarea, desde la superación, hasta el buen funcionamiento de la Casa de la Prensa en La Habana. El mayor reto está en lograr que cada afiliado participe activamente en las diferentes acciones previstas y aproveche al máximo cada herramienta puesta en sus manos para mejorar la calidad de su trabajo, sobre todo aquel que cubra las expectativas de los lectores, radioescuchas, teleespectadores o internautas.