Entrevista con Isabel Moya, Directora de la Editorial de la Mujer. Presidenta de la Cátedra de Género del Instituto Internacional de Periodismo José Martí
Por Susana Méndez. Diplomante P. Digital
Isabel Moya es de esos seres con los cuales se siente empatía a primera vista, atrapa, al igual que la atrapó a ella hace muchos años la lucha por la igualdad de la mujer, de verdad, no como lema.
Isabel habla desde la visualización de lo esencial y las prioridades, es severa y flexible a la vez con la vida, la sociedad y los hombres y mujeres que la conforman.
Ella sabe de segregaciones y diferencias, pero coloca la mirada en los saberes, las bondades y las soluciones; es feminista, pero no aboga porque hombres y mujeres seamos idénticos sino porque seamos más plenos y felices.
¿Qué causales personales determinaron que Isabel Moya dedicara su vida a la lucha por los derechos de la mujer?
Realmente me acerqué de manera casual al tema; al graduarme de periodismo me ubicaron como funcionaria de comunicación, con lo cual no estuve de acuerdo y me reubicaron aquí en la revista Mujeres y para serte franca, me sentí casi ofendida, pues consideraba que esto era prensa menor; empecé aquí con la decisión de irme cuando cumpliera el servicio social, sin embargo, conocer a las mujeres cubanas y hacer este periodismo más desde lo vivencial y relacionado con la cotidianidad, me atrapó.
Yo he tenido la oportunidad de ver dos momentos claves para la revista, su desaparición en la década del90 apartir del período especial y su resurgimiento a principios del 2000; siempre digo que la revista es la misma pero no es igual, porque tiene retos nuevos porque la mujer, la familia y la sociedad cubanas son otras muy diferentes a cuando fue creada el 15 de noviembre de1961, afines de este año estaremos cumpliendo los 50.
Pero dirigir la revista y la editorial no es sinónimo de dedicar la vida a luchar por los derechos de las mujeres…
No, pero yo he entrevistado desde, a Conchita de la Campa, que ha aportado tanto en el ámbito científico a nivel internacional, hasta a una mujer que caza ranas toros en las orillas del río Cauto, esto me ha hecho entender la valentía tremenda de las cubanas y también la necesidad que tiene nuestra sociedad, que se pretende más humana, democrática y participativa, de que éstas participen en los procesos sociales en condiciones de igualdad.
¿Cuáles son hoy en Cuba las principales violaciones a los derechos de las mujeres?
En Cuba de manera general se respetan los derechos de las mujeres, pues existe una voluntad política que lo propicia y una legislación de avanzada,- que todavía hay que perfeccionar por eso se está solicitando la modificación del Código de familia que fue aprobado en el año 75-, no obstante, los cambios que dependen de la conciencia social, de la subjetividad, no se estructuran automáticamente a partir de las transformaciones de la economía y la legislación, ni siquiera por una voluntad política.
En este sentido las mujeres siguen siendo discriminadas en diferentes esferas; por una parte porque todavía son las responsables de manera general de las familias; se dice que las mujeres que están entre los 45 y los 55 años son una especie de mujeres sándwich, ya que están entre los hijos que van creciendo y sus padres, por lo que tienen una presión tremenda que muchas veces obstaculiza su realización plena, no solo en la participación en la vida social, porque es cierto que hoy el 62%, de los graduados universitarios son mujeres, así como el 66% de los profesionales y técnicos, pero esa mujer que está dirigiendo un laboratorio lo hace a veces con dobles y triples jornadas laborales lo cual le trae malestares físicos y espirituales o lo vivencia con complejos de culpa por no atender más a los hijos o a la familia, ese es hoy un problema grave y en el caso de Cuba se le añade también la jornada comunitaria.
Otro problema, que lo ha dicho el Primer Secretario del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, compañero Raúl, incluso en el informe del reciente VI Congreso, es que las mujeres no están representadas en los altos cargos de toma de decisiones como deberían, no solo por justicia social, sino porque ya constituyen una masa crítica importante tanto en la fuerza laboral como en la profesionalmente capacitada y preparada.
Creo que también la sociedad necesita repensar cómo se va a ejercer la dirección porque muchas veces está pensada desde una masculinidad que no toma en cuenta los espacios de la vida familiar y en muchos casos hay reuniones a las 5 de la tarde y eso hace que las mujeres sientan que esos cargos no son para ellas, por las responsabilidades hogareñas.
¿Cuáles de estas violaciones son amparadas por el estado cubano?
Yo creo que no es una cosa del estado porque existe por ejemplo el Plan de acción nacional de seguimiento a Beijing, que es un decreto del Consejo de Ministros firmado por Fidel y que tiene 91 medidas, de cada una de las cuales es responsable un organismo central del estado para su cumplimiento…
Isabel ¿quién sabe eso?
Nadie, lamentablemente, sin embargo hemos publicado muchas veces este plan y en dos ocasiones la Federación de Mujeres Cubanas, en coordinación con el Consejo de Ministros les ha pedido a todos los organismos de la administración central del estado que informen cómo lo están cumpliendo y ahora se está proyectando una tercera evaluación del mismo.
¿Existen estadísticas nacionales actualizadas relativas a la violencia de género?
Existen pero no son globales. El año pasado se presentaron más de veinticinco ponencias en eventos que tenían que ver con género, pero habitualmente son investigaciones de una región, un consultorio médico o realizadas a un grupo determinado de personas; se está trabajando en una investigación que abarque a todo el territorio y permita tener una visión más integral y clara como país.
Cuba acaba de informar enla Convención Internacional para proteger los derechos de las mujeres pero el dato que damos es a partir de los casos que se presentan a las Casas de Orientación a la mujer y la familia, sin embargo la policía puede tener otros datos al igual que el Ministerio de Salud Pública.
¿A partir de su conocimiento en qué momento estamos en cuanto a este fenómeno?
Creo que estamos en un buen momento porque hemos ido tomando conciencia de que el origen de la violencia de género está dado en la desigualdad jerárquica entre hombres y mujeres, que no tiene que ver con el sistema sociopolítico y que por eso nuestra sociedad no está ajena a este fenómeno.
Este reconocimiento ha permitido que investigadoras, como Clotilde Proveyer, digan que en Cuba lo que predomina es la violencia psicológica y por suerte no hay las cifras de feminicidios que hay en otros países, pero eso no quiere decir que no tengan que preocuparnos las manifestaciones que se dan aquí, los ataques psicológicos, la violencia física, el acoso sexual en el trabajo, que no es un situación generalizada, pero se da.
Existe un grupo para enfrentar los problemas de violencia de género con una mirada multisectorial., que coordina la Federación de Mujeres Cubanas y lo integran los Ministerios de Educación, de Salud Pública, de Justicia, la Fiscalía, la PNR, entre otros organismos.
¿En cuanto a la aplicación de la ley, los casos de violencia de género están tipificados en Cuba?
No, en nuestro país no hay una legislación específica para la violencia de género, sin embargo sí se logró que en el código penal se especifique como una agravante el caso de que el hombre tenga una relación de consanguinidad, de parentesco o incluso de convivencia con la mujer agredida, hay un tratamiento totalmente diferenciado.
¿Están los medios de comunicación en Cuba en este minuto influyendo efectivamente en el necesario cambio de la concepción androcéntrica y patriarcal que impera en nuestra sociedad?
Yo creo que los medios de comunicación tienen hoy un discurso paradójico porque se presentan algunos productos comunicativos abordando temas muy poco tratados como el de la violencia, con mayor o menor efectividad, pero a la vez encontramos, desde apologías a la cirugía estética, utilización del cuerpo de las mujeres como puro objeto sexual o trivialización de situaciones donde se llega a la burla, en el humor más chato y pedestre, de la propia violencia hacia la mujer.
¿A este grupo multidisciplinario creado para enfrentar los problemas de violencia de género, que coordina la Federación de Mujeres Cubanas, pertenece el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT)?
Sí. Creo que hoy es un gran desafío para los medios que sean cada vez más numerosos los productos comunicativos que propicien esta nueva manera de enfocar a los hombres y a las mujeres por las imágenes de ambos que debemos socializar y preguntarnos cuáles son los modelos de éxito del ser humano que debemos legitimar, ¿podrá ser un hombre con los genitales apretados, cinco gordas cadenas de “goldfish” y cuatro mulatas con muy poca ropa bailando a su alrededor?, ese no puede ser el paradigma que potenciemos, lo cual no quiere decir que no conviva en nuestras calles; es cierto que tenemos una realidad compleja, entonces los medios pueden construir espacios dialógicos, combatir los viejos estereotipos y proponer nuevos iconos. Estoy muy de acuerdo con los audiovisuales cubanos que están cuestionando nuestra realidad y que hacen que haya una mirada que se detenga en esas situaciones problémicas, el gran reto está en deconstruir y a la vez construir.
En cuanto al tema de la violencia de género los medios no pueden limitarse a explicar, también deben enseñarles a las personas a vivir en una cultura de paz, siempre van a existir las diferencias y divergencias, lo importante es que las personas aprendan a negociar, a comunicarse, a convivir en armonía respetando precisamente las diferencias, siempre que no sean de principios.
Los medios son socializadores por excelencia, legitimadores de modelos, prácticas y conductas que no son naturales sino socialmente construidos, de ahí la importancia de los mismos en la labor dirigida a los cambios en la subjetividad de las personas.
¿Desarrolla el sistema educacional alguna estrategia encaminada a subvertir el esquema cultural de desigualdad de género que marca la vida de los cubanos?
En el programa de estudios dela asignatura Cívica, enla Secundaria Básica, se abordan estos temas, sin embargo se hace a veces de una manera esquemática, poco atractiva y es lamentablemente una pérdida de recursos, porque el libro de la asignatura incluso reproduce el artículo de la constitución donde se habla de la igualdad de derechos y oportunidades y se habla de temas de sexualidad, pero biologizados, no hay una mirada educativa sino informativa, lo cual hace que no influya en la conducta; lo importante sería que esta asignatura fuera motivo de ejercicios con padres, alumnos y profesores y se abordaran problemáticas como la igualdad de género, el derecho de las muchachas a decir que no, a negociar el condón, reflexionar acerca de asuntos como el curriculum oculto, que es por ejemplo, cuando seleccionan a las niñas para el matutino porque se considera que ellas son buenas para que canten y lean y el varón es el que bota el cesto de la basura y sin darnos cuenta estamos reproduciendo los estereotipos que debemos eliminar.
Estas dinámicas cada día se hacen más necesarias sobre todo en cuanto a las opciones vocacionales para la educación técnica y profesional porque lo que está pasando es que las niñas no se ven a sí mismas, ni sus familias tampoco, como fresadoras o albañiles.
Hay un dato muy interesante, de los más de ciento setenta oficios y profesiones que están autorizados como trabajo por cuenta propia, las mujeres solicitan licencias para ocho nada más, peluquería, venta de alimentos ligeros, etc., si logramos que entiendan que el oficio no tiene sexo, pudieran estar en más plazas y mucho mejor remuneradas, es decir hay asuntos en los que tenemos que repensar todo el tiempo.
En este contexto ¿cuál es la realidad de las mujeres negras, lesbianas y discapacitadas?
Yo puedo hablarte de la situación en cuanto a los medios de comunicación, en este sentido todavía es insuficiente la presencia de las mujeres negras y mestizas en éstos, generalmente cuando la protagonista de un audiovisual es negra es porque la realizadora o el guionista son personas negras, esto es algo que tenemos que plantearnos desde lo conciente y desde la intencionalidad.
Las mujeres lesbianas son doblemente discriminadas por ser mujeres y también por su orientación sexual, este es un tema en el que todavía tenemos que seguir trabajando, por suerte este año como parte de la jornada contra la homofobia las mujeres lesbianas se reunieron en el Memorial Vilma Espín, en Santiago de Cuba, como una manera de legitimar que ha sido una preocupación constante que las mujeres sean respetadas en su diferencia y que puedan además discutir dentro de la unidad que caracteriza a la sociedad cubana cuáles son sus problemas.
Las mujeres discapacitadas sin duda están protegidas, pero hay aspectos en los que hay que profundizar; hay todavía más mujeres discapacitadas amas de casa que incorporadas a la sociedad, a veces es la familia, otras veces es el contexto, aún hay obstáculos mentales que son más difíciles de derribar que las barreras arquitectónicas.
Creo que ha sido muy bueno crear un plan nacional en coordinación con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, para analizar estos temas y también la celebración en Cuba de un congreso internacional que permitió visibilizar más cuáles son los problemas que afectan a las mujeres discapacitadas.
A las mujeres con discapacidad mental aún la familia y la sociedad las ven con mucho paternalismo, porque incluso necesitan intermediarios o mediadores y también hay muchas incomprensiones, acerca por ejemplo de su sexualidad y se hace muy difícil abordar este tema tan delicado.
En nuestra sociedad, con todo este ordenamiento errado que pervive, en su opinión ¿son las mujeres las únicas víctimas?
No, mira yo soy feminista, muchas personas a veces me dicen que es malo serlo, yo tengo pendiente escribir un artículo que se va a llamar El feminismo no es una mala palabra, pero siempre digo que lo que se pide no es que las mujeres desplacen a los hombres, sino que toda la sociedad tiene que cambiar sus reglas, sus patrones al definir lo masculino y lo femenino para que todos seamos más plenos y felices, entendiendo la felicidad como la tenencia de esas herramientas que permitan enfrentar los problemas cotidianos.
No estamos pidiendo ser idénticos, pedimos que todos los seres humanos, tengan derecho a un espacio de realización personal, respetando las diferencias y que se de el ámbito para cultivar una vida en equidad; esto es importante porque hay personas que vulgarizan el tema y lo simplifican.
¿Cómo valora el papel del Instituto Internacional de Periodismo José Martí en este sentido?
Yo diría que hay dos elementos que han sido fundamentales; la celebración cada dos años del evento Género y Medios de comunicación, ya llevamos veinte años propiciando este debate y hemos graduado alrededor de doscientos comunicadores de Iberoamérica y por otra parte la creación dela Cátedra Mirtha Aguirre como acuerdo de este evento; el director en aquel momento de la institución, el brillante periodista y sobre todo humanista Guillermo Cabrera, entendió la necesidad de dar un espacio para esta cátedra para la cual recibimos todo el apoyo en cuanto a la capacitación a los periodistas con el mismo nivel y prioridad que el resto de los cursos que allí se dan.
Realizamos además el Primer Taller de Fotografía desde una perspectiva de género y en los diplomados internacionales que se desarrollan, siempre hay una acción docente que incluye la problemática de género teniendo en cuenta la vocación de transversalizar este tema.
Recibimos además un importante apoyo de su plataforma digital, porque hemos realizado foros virtuales como en el evento Cambiar la mirada, auspiciado por la UNESCO y manteníamos en el sitio informaciones, fotos y videos.
El 8 de marzo pasado usted declaró en una intervención que se estaba comenzando a construir en Cuba una teoría de género, ¿pudiera comentar al respecto?
Después de casi veinte años de creada la Cátedra de la mujer de la Universidad de La Habana, podemos hablar de que ya hay una teoría de género en Cuba, porque hemos aterrizado los presupuestos teóricos, que desde la década del 70 se han venido construyendo para analizar las relaciones entre lo femenino y lo masculino, a la realidad de nuestro país y las investigaciones han arrojado informaciones muy interesantes acerca de cómo se comportan los cambios, de la existencia de una masculinidad y feminidad, podríamos decir que híbridas, porque conviven en las personas manifestaciones del nuevo modelo al que aspiramos y de los viejos estereotipos.
Estos estudios permiten analizar la sociedad cubana actual con instrumentos adecuados para nuestra realidad que es muy particular, hay que tener en cuenta que en relación con el sueño todavía queda un buen camino por recorrer, hemos logrado mucho, lo cual es innegable, pero nos queda mucho trabajo aún hasta lograr una sociedad más inclusiva y participativa.
¿Tiene entonces Isabel Moya esperanzas?
¡Claro!, mira yo siempre digo una frase de Anaïs Nin que dice “Pon tus sueños en el horizonte, entonces empieza a andar”, porque lo importante es andar; yo pienso igual, soy una persona muy optimista.
Nosotros hemos ido creando una red de personas que han participado en los diplomados, o han hecho trabajos de investigación y aunque no somos quizás quinientos, los que estamos, hombres y mujeres, estamos muy comprometidos y hacemos mucho ruido, cada uno desde su lugar y así se va moviendo poco a poco el pensamiento.
En medio de la realidad cubana que es tan compleja la familia cubana necesita mucho acompañamiento y los medios pueden ayudar mucho en esto.
Creo en la necesidad de un sistema de medios, para que unos traten los temas internacionales y económicos y otros centren su atención en asuntos más cercanos a las problemáticas vivenciales de la gente porque no existen temáticas mayores ni menores, hay elementos que determinan que la vida diaria es fundamental; el periodismo tiene una visión androcéntrica y no creyó atendible la vida privada, porque no tiene que ver con el mundo de los hombres y solo se legitimaron como relevantes los sucesos de la vida pública, pero hoy sabemos que hay vasos comunicantes y yo sí creo en ese periodismo otro y en que va a ayudar a cambiar la vida y tú verás cuando nos encontremos dentro de doscientos años, como dice Alicia Alonso, todas las cosas buenas que habrán pasado.
