“Nuestra sociedad necesita más de nuestros hombres, que de nuestros machos”.

Entrevista con el Doctor en Ciencias Históricas Julio César González Pagés.

Por:  Chaula Orpi   y Zenia Menéndez. Diplomantes P. Digital

 El  Doctor en Ciencias Históricas Julio César González Pagés es profesor de la Universidad de la Habana, ensayista, coordinador de la Red Iberoamericana de masculinidades y consultor de la ONU para temas de masculinidad y violencia en América Latina. Es el autor, entre otros, del libro Macho, varón, masculino, de gran impacto en el debate de estas temáticas en nuestro país.

 Nos encontramos en el jardín del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, testigo del carisma del profesor que hace derroche de buen carácter y de vastos conocimientos cimentados en un largo y profundo estudio de los tópicos de género y masculinidad. En el 2002 recibió el Premio de Ciencias Sociales en la VII Edición del Concurso Pinos Nuevos del Instituto Cubano del Libro con la obra En busca de un espacio: Historia de las Mujeres en Cuba y en el 2003 la Federación de Mujeres Cubanas le otorgó la “Orden 23 de agosto”, de forma excepcional, por su aporte a los Estudios de la Historia de las Mujeres en Cuba.

 Todo esto ha sido posible por su acción conciente en aras de hacer visibles causas y motivos de problemas sociales tan graves como las segregaciones por género y tendencia sexual, los diferentes tipos de violencia y la educación machista y homofóbica.

 Desde el año ‘93 usted es el coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades ¿Qué logros cree que ha alcanzado la organización en este período?

 Justamente la red surgió como una necesidad de aunar sitios de América Latina que eran muy dispares y a mí me tocó coordinar y presentar varios en México, Honduras, Salvador, Guatemala y de ahí surge la Red Iberoamericana de Masculinidades, con el fin de tener un espacio común. Desde el 2006 tenemos un sitio web, pero desde el ‘93 empezamos a crear escenarios diferentes para debatir sobre la realidad de los hombres y sus masculinidades alrededor de toda Iberoamérica.

 Yo creo que la Red Iberoamericana de Masculinidades ha superado todas las expectativas que tenía, porque en un inicio pensamos funcionar de una forma más local y hemos logrado por ejemplo, que muchos países, animados por el espíritu aglutinador de la misma, hayan podido diseñar políticas públicas para lograr transversalizar desde la perspectiva de género y las masculinidades, los programas de comunicación como son, en el caso de Honduras, el programa de prevención de violencia, en el Salvador, Guatemala y Colombia, en la difusión  de temas de esta índole y otros en Argentina, Brasil, Uruguay. Es decir, hemos logrado que se convierta en el sitio más visitado de masculinidades en las redes que conforman la internet a nivel global sobre todo en Iberoamérica, de hecho vamos a estar apoyando o visitando el Primer Congreso Iberoamericano de Masculinidad que va a tener lugar en Barcelona del 6 al 7 de octubre.

 Nos hemos  convertido en una referencia, pero no hegemónica porque ha primado la horizontalidad en el intercambio con todos los grupos y desde el más pequeño, de una comunidad en cualquier municipio de América Latina, hasta  el  relevante y académico en una de las metrópolis del continente, siempre hemos brindado la misma acogida.

 Se ha intentado que todos los materiales que tenemos sean gratuitos y se puedan bajar de la red, hemos tratado, por la precariedad que tiene la Internet en América Latina, no sólo en Cuba, de hacer productos poco pesados para que se vean fácilmente, hemos tenido en cuenta las brechas digitales en el continente, hemos evitado crear un lugar sofisticado en lo tecnológico y que sea poco usable.

 ¿Usted cree que existen diferencias entre los medios impresos y los medios digitales a la hora de abarcar las temáticas de género y masculinidad?

 Yo creo que lo digital, primero, nos ha permitido publicar más porque no está el límite del papel, nos ha propiciado difundir más cosas que los ambientes tradicionales que siempre son más restrictivos, es decir, se basan en el ahorro y regularmente muchas de las ideas y de los debates se van de la publicación; en las publicaciones digitales hemos tenido realmente la mayor difusión.

 Hoy en día por ejemplo nuestras grandes aliadas son las revistas de mujeres y en el caso de Cuba la Editorial de la Mujer y sus revistas Mujeres y Muchachas han publicado semanalmente, sistemáticamente todas las publicaciones que nosotros les enviamos, tienen enlaces solidarios con nuestro sitio y eso es importante porque se trata de propagar, de promover y también que CUBARTE  sea nuestro aliado en estas temáticas es importante porque algo que he planteado en otros sitios es que la educación y la cultura son nuestras dos grandes barreras a derrumbar para lograr que los temas de masculinidad realmente lleguen a una más alta difusión; y son también los dos sectores que tenemos más reaccionarios a la hora del cambio porque siempre estamos hablando: bueno, los cubanos por cultura somos así, por nuestra educación y legitimamos la inequidad y pareciera inmovible, es decir, cuando estamos poniendo un cuño de este tipo en nuestra educación y nuestra cultura, las demás personas dicen que con eso no nos podemos meter y creo que en la medida que en un sitio tan importante para el sector de la cultura como CUBARTE también nosotros lo estemos logrando es porque estamos transversalizando.

 No se trata solo de publicar sino que los periodistas, que las personas que conformen nuestro sitio lo tengan como una mirada, una mirada de género y con ésta el tema de las masculinidades porque lo que ha pasado es que cuando se ha hablado de género se ha asociado sólo a las mujeres y la mitad del debate de género nos involucra a nosotros los hombres, y ya esta entrevista y otros productos de la comunicación que estén en los sitios digitales permiten a escalas de otros lugares del mundo saber qué estamos haciendo en Cuba,  porque pasa que el acceso a las publicaciones de papel es muy limitado fuera de nuestro país y la difusión mayor que recibe nuestra realidad está en los sitios digitales, no en los medios impresos.

 ¿Qué avances usted aprecia en la asunción de conciencia de las temática de género y masculinidad dentro de nuestra sociedad patriarcal?

 Todavía no hay esa conciencia, yo creo que está el debate, la anunciación de la temática, está la voluntad de nuestro gobierno, de las instituciones, de luchar contra todos los estereotipos de esta sociedad patriarcal, pero  creo, como te decía, que los cambios más profundos tienen que suceder en la educación, en la cultura, en la  capacidad que tengamos de decir sin complejo que somos una sociedad donde los hombres actuamos como machos, varones y masculinos, frase que nos legitima muchas veces como sociedad machista y, sin embargo, lo vemos como algo chistoso.

 Veo con asombro como muchos de nuestros periodistas, de algunos dirigentes, personas públicas, dicen: yo soy una persona “machista-leninista” y yo digo, bueno, si Lenin oyera esta frase se horrorizaría,  porque justamente los cambios que en la sociedad estamos tratando de introducir para erradicar el machismo son desde la izquierda y creo que cuando acuñamos una ideología como el leninismo al machismo, de cierta forma estamos legitimando la inequidad, no existe el “machismo-leninismo “.

 El machismo mata, el machismo lacera, el machismo hace que nuestras compañeras tengan todos los días que luchar contra el acoso sexual, que estén en desventajas en centro laborales, entonces no creo que sea algo chistoso esto del macho, yo pienso que nuestra sociedad necesita más de nuestros hombres, que de nuestros machos, hay que tratar de erradicar todas estas secuelas culturales y educativas heredadas de diferentes momentos de nuestra historia.

 Creo que estamos con la posibilidad de poder revertir este proceso porque tenemos el acceso a nuestros medios de comunicación en un país de educación gratuita y para eso estamos también todos los profesionales que nos hemos formado, para poder divulgar nuevas ideas y ahí está la función de nuestros medios de comunicación.

 Siempre me gusta citar a Isabel Moya  cuando dice que los medios de comunicación no son los responsables de estas temáticas, pero si son primordiales porque son los que comunican y pueden favorecer una diferencia en la voluntad política de toda la sociedad y pienso que son los llamados a lograr que nuestro país elimine esta herencia,  no es una vacuna que vamos a poner a la sociedad, pero es una gran batalla educativa y cultural que tiene que empezar desde lo pequeño, desde lo que cada medio pueda promover, y también evitar el excesivo discurso, a veces somos muy discursivos en todos nuestros planteamientos.

 Y, a veces, nos dejamos derrotar todos y todas, yo creo que esa voluntad todos los días hay que volverla a activar y cuando nos sintamos sin la fuerza; saber que apostar  por una sociedad no patriarcal es apostar también por una sociedad no solamente equitativa para hombres y mujeres sino para hombres con hombres y mujeres con mujeres, porque no todos los hombres vivimos una hegemonía de la misma forma, y nos discriminamos unos a los otros, por la diferencia de raza, opción sexual, economía, etc., entonces es imprescindible apostar por una equidad a nivel social mucho mejor y donde todas y todos estemos incluidos de una forma diferente.

 ¿Desde su rol como educador cómo ve usted que las nuevas generaciones asumen la masculinidad?

 Los grupos etarios son muy importantes a la hora de conformar el diseño de masculinidad, pero los jóvenes no son, por serlo, menos conservadores, muchas veces idealizamos a la juventud y decimos  que en ellos está depositado el futuro, pero pueden reconstruir constantemente toda esta sociedad patriarcal si no les damos herramientas de cambio, si no apoyamos desde nuestras instituciones y desde la cultura.

 Como educador yo me enfrento a instituciones educacionales muy conservadoras, donde estos cambios son vistos con recelo y con la sutileza de una sociedad homofóbica como la nuestra, pues existe el mito de que  si tú estás cambiando la masculinidad,  estas cambiando la opción sexual. Sabemos que la opción sexual por suerte la elegimos los seres humanos individualmente, no nos la elige nadie y el cambio al que nos referimos es el que a nivel social genera la solidaridad, todas estas cuestiones que en los más jóvenes es mucho más fácil de desmontar.

 Nuestros programas en la universidad, que es donde doy clases con mayor regularidad, justamente han dado la posibilidad en la actualidad del cambio que han generado los nuevos cientistas sociales que estoy formando, para ellos es mucho más fácil enfrentar las temáticas de la paternidad, del abuso sexual, la violencia, los diferentes tópicos que conforman la masculinidad que para mi generación de los cuarentones,  la comunicación es mucho más fácil con mis estudiantes y es increíble cómo hasta para la amistad hoy me siento más cómodo con ellos y es porque el machismo también pesa en los hombres.

 Muchas veces pensamos que los hombres se sienten bien siendo machos y es también lo que se nos exige, creo que cuando muchos cambiamos, la vuelta atrás no tiene sentido porque es cuando nos sentimos más cómodos, no tenemos esa necesidad de competir, de ser proveedor, exitoso, somos personas menos acomplejadas porque el machismo nos acompleja y nos hace sentir superiores cuando el ser humano en su esencia es igual, creo que la competencia tiene que ser contra nuestras lagunas culturales e ineficiencias y no por derribar y competir con los demás.

 Muchos de los preceptos de la masculinidad los inculca la educación, lo vemos en la exigencia de los padres cuando en un evento deportivo le dicen al hijo “levántate y dale al otro”, esa necesidad de derribar, de tumbar, nos hacen sobre todo a los hombres personas muy agresivas y por supuesto aportamos los índices más altos de violencia en la sociedad, porque  si nos educan para ser más violentos y agresivos  los hombres seremos personas mucho más agresivas y violentas.

 ¿Cómo lo ha apoyado el Instituto Internacional de Periodismo José Martí en su labor?

 Siempre digo que el instituto es nuestra catedral, yo no soy religioso, estoy jugando con la palabra cátedra y catedral porque en su cátedra Mirtha Aguirre hemos desarrollado los eventos más importantes en temas de masculinidades en Cuba y de la red en la isla. Por ejemplo, fue la sede de la Primera Jornada Cubana de Estudio de Masculinidades que tuvo a varias instituciones como organizadoras. El instituto, todos los profesores, el personal, su dirección siempre nos ha acogido con la mayor solidaridad y han tratado que todos los eventos queden con la mayor calidad.

 Aquí hemos organizado talleres, simposios, seminarios, hemos contado con todos los soportes tecnológicos que hoy en día necesitamos para que nuestros jóvenes puedan, por ejemplo, exhibir sus videos, cuando hemos hecho debates alrededor de nuestro sitio web siempre ha estado la conexión y la disponibilidad de la institución.

 Existen también eventos generados por el propio instituto, el más importante en temas de género es el Diplomado de Género y Comunicación que ha logrado que muchos de nuestros coordinadores en la red de América Latina hayan sido formados aquí, entre ellos, Mildred Trejada,  actual coordinadora para Honduras que es una de las líderes de opinión en  temas de masculinidades en ese país. Aquí se organizan, además,  los Encuentros Iberoamericanos de Género y Comunicación,  y en la biblioteca existe una producción textual y audiovisual substancial.

 Hemos tenido por acá eventos significativos como el de  Masculinidades Enredadas, en el que participaron grandes teóricos del tema como Juan Guillermo Figueroa, que es uno de los líderes en temas de masculinidad y paternidad y una de las grandes especialistas en masculinidad y empleo, Lucero Jiménez, ambos de México; Alejandro Martínez González de España, Luis Edmundo Gálvez de Trejo del Salvador, Anmarir Ancar de Suiza, es decir, que la institución es líder en la formación de comunicadoras y comunicadores del resto del continente.

 Yo creo que hoy el Instituto Internacional de Periodismo José Martí es  una organización de referencia a nivel de América Latina y el Caribe en estos contenidos y también su sitio web se ha convertido en un medio preferente en la promoción de los mismos, se ha ido perfeccionando.

 Yo agradezco al Instituto Internacional de Periodismo José Martí acogernos siempre, la sistematicidad que tiene en su trabajo y el apoyo que ha dado a la Federación de Mujeres Cubanas, a la Editorial de la Mujer y a todas las instituciones que trabajan el tema de género y mujeres en Cuba al servir de sede para sus acciones.

 Este instituto merece todo nuestro respeto por la amplia difusión que tiene de los debates de género y masculinidad y por el apoyo, ya por décadas, al trabajo que hacemos los educadores, cientistas e investigadores de estas temáticas en Cuba y en Iberoamérica.

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