Violencia de Género: una barrera pendiente

no violencia género

Es deber de todos contribuir al logro de una equidad e igualdad social en pos de vivir en un mundo sin violencias.

Por Loraine Bosch Taquechel y Lisandra Leyé del Toro, diplomantes Periodismo Hipermedia.

Mucho se habla de género en la sociedad del siglo XXI, tema que cobra más fuerza durante estos días por las jornadas de conferencias, talleres y debates que tienen lugar en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. En esta ocasión la mirada se encauzó en un asunto que nos ataña a todos, una tesis que necesita de la comprensión de los significados de género y sexo, y sobre todo del conocimiento que el primero se hace y que con el segundo se nace.

Se trata de la violencia de género, ese acto u omisión intencional basado en desigualdades por razones de género, que provoca daños físicos, psicológicos, económicos, patrimoniales, y/o sexuales, causando irrespeto a los derechos individuales.

Las polémicas en torno a este tema se tornaron interesantes en el debate, cada vivencia e intervención tenía un toque especial. Sin embargo para tener una noción más completa del fenómeno en la actualidad y específicamente en Cuba, conversamos con Mareelen Díaz Tenorio, Psicóloga e Investigadora sobre familia, violencia familiar y de género, quien es además Coordinadora del programa de Equidad del Grupo de Reflexión y Solidaridad: Oscar Arnulfo Romero.

¿Cómo caracterizaría la violencia de género que padece la sociedad de hoy?

La violencia de género ocupa un gran espacio en la sociedad, por ser un problema generalizado que padece la humanidad. En Cuba, por ejemplo, existen todas las formas de violencia de género que describe la literatura. Hay algunas de las que sí hemos podido librarnos, como los feminicidios, los cuales quedan impunes en otras regiones latinoamericanas, sin embargo no tenemos estadísticas nacionales que nos puedan decir por dónde estamos y que nos permitan hacer estudios comparativos a partir de muestras nacionales.

Existen múltiples investigaciones sobre todo cualitativas desde diversos perfiles profesionales que muestran la existencia de ese problema social, de salud y derecho, los cuales revelan la presencia en la sociedad cubana de la  violencia física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, y las afectaciones que tienen sobre todo en la mujer.

Sucede que todos los tipos de violencia no significan una cuestión heterosexual, por el contrario, se dan de hombre a hombre, de mujer a mujer, de mujer a hombre y de hombre a mujer, lo que este último es el que más se manifiesta. Casi siempre se dice que la violencia psicológica es la más frecuente pero también tiene que ver con que la violencia psicológica está siempre presente en toda forma de violencia, ya sea por los medios que se utilizan para ejercerla o por los daños o las consecuencias que provoca en las víctimas, y es la única que puede aparecer exclusivamente sola.

¿Cuál es la principal contradicción que se da en la violencia de género?

La principal contradicción radica en que a pesar del auge que han alcanzado las campañas mediáticas y sociales en torno a este tema, las mujeres prefieren callar y no lo denuncian. Muchas permanecen durante mucho tiempo en una situación de violencia conyugal, que es la que más se pone de manifiesto, y entonces se dan una serie de motivos que hacen que actúen como tal.

La especialista norteamericana Leonora Walter describe que la violencia de género, en especial hacia la mujer pasa por un conjunto de fases, la cual complementamos desde nuestro propio contexto. Podemos citar la razón económica, pues muchas mujeres no tienen a donde ir, están en situación de pobreza o tienen déficit de recursos económicos. En Cuba específicamente además de los ingresos, tiene que ver el tema de la vivienda, el no tener a donde ir a vivir puede retener mucho a las mujeres en ese círculo, el hecho de tener hijos, sobre todo la manutención de ellos en las necesidades cotidianas.

El otro aspecto se relaciona con el carácter psicológico, uno de ellos es el miedo, cuando las mujeres optan por salir del círculo de la violencia se agudiza, y se hace más grave la situación de violencia, entonces hay amenazas de muerte y temen por sus vidas y la de sus hijos, por lo que se produce un efecto psicológico de miedo.

También está el sentimiento de culpa, la vergüenza, la impotencia, se ve como algunas acuden a servicios de salud pública con heridas, hematomas y dan la justificación de que se cayeron en la bañadera. El otro aspecto es el hecho de estar enamorada o tener determinadas creencias como que ese hombre es el padre de mis hijos, es con quien decidí casarme, la idea de que un matrimonio exitoso depende solo de la mujer,  la falsa esperanza o ilusión de que él va a cambiar o va a ser diferente.

Mareelen Díaz Tenorio, Psicóloga y Coordinadora del programa de Equidad del Grupo de Reflexión y Solidaridad: Oscar Arnulfo Romero. Foto Roberto Morejón

El otro elemento es el llamado síndrome de Estocolmo o indefensión aprehendida que tiene que ver con un proceso psicológico en el que las víctimas han estado durante mucho tiempo en una situación de subordinación, dependencia y violencia, entonces desarrollan cierta identificación con el agresor y eso hace que la persona quede dentro del mismo círculo, de manera que no existe una razón única por las cuales las mujeres estén dentro de él. El último es el aislamiento, los agresores tratan de desconectar a sus mujeres de sus redes humanas, naturales, porque las van aislando de las familias, las amistades, entonces cuando se separan se percatan de que sus amigos los han perdido y que sus relaciones de amistad eran los amigos y amigas de sus compañeros.

¿Cuáles son las acciones preventivas que se desarrollan en pos de evitar la violencia de género, y lograr una equidad e igualdad social?

Se puede trabajar en pos de lograr una equidad e igualdad de género sin tener en cuenta el término de la violencia de género. Hasta antes del año 1997 era difícil encontrar una investigación sobre este tema, eran estudios escasos pioneros, incluso no formaba parte de ninguna política que tuviera que ver con la igualdad de género.

Por tal razón existen varias líneas o campos que se deben tener en cuenta. Me refiero al sistema de salud pública en diversos servicios, lo que implica la atención a víctimas y a los agresores; la formación de profesionales, médicos, psicólogos, juristas, policías, maestros, trabajadores sociales con amplio espectro.

También se encuentra el área del derecho y la necesidad de profesionalizar leyes que tenemos para la protección a las víctimas y así perfeccionar en el código penal, lo que tiene que ver con un problema de justicia social. En ocasiones hay que perfeccionar y en otros hay que crear  dispositivos, instrumentos, decretos ley en el tema de la violencia de género y fundamentalmente familiar y hacia la mujer, por ser la más frecuente, así como la violencia psicológica.

El otro campo es el de la comunicación social y todas las acciones preventivas que se pueden hacer desde el arte y la comunicación, a través de los medios de difusión masiva; y por último la investigación, hay que diagnosticar, caracterizar, analizar el problema desde cada región y contexto, y así proponer soluciones para enfrentarlo.

¿Qué nos falta por hacer y hacia dónde debemos encaminar el trabajo preventivo contra la violencia de género? 

Hoy tenemos una puerta de entrada que son las casas de orientación a la mujer y la familia donde se puede acudir buscando ayuda, y existe otro registro que tiene que ver con lo que se procesa en términos de violencia de género pero tipificado como delito, que es un tipo de procesamiento por los órganos judiciales.

A pesar de que tenemos  una capacitación, formación desde la década del 90´ todavía queda mucho por hacer en las leyes y en las investigaciones, no contamos con una junta crítica elaborada en la teoría ni en la práctica, ni tampoco una atención especializada para este tipo de problema. Necesitamos que se realicen encuestas a partir de muestras representativas nacionales porque los registros solo publican las mujeres que denuncian y van en busca de ayuda a las casa de orientación, lo que no significa que sea la cifra exacta de las personas que sufren de violencia de género y donde es mayor o menor el número de incidencia.

Ver video en http://teveo.icrt.cu/ku3rnp/

Enlaces relacionados:

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Violencia familiar en Cuba. Estudios, realidades y desafíos sociales

Violencia intrafamiliar en Cuba. Desafíos para la intervención social

 

 

 

 

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Centro docente para la capacitación y superación de los periodistas de Cuba y América Latina
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  1. Reblogueó esto en Comunicaciones y Reseñas memoriay comentado:
    Marzo, mujeres se visibilizan

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