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fotoperiodismo2La Cátedra de Fotografía “Osvaldo Salas”, Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” de la Unión de Periodistas de Cuba convoca al Taller Internacional de fotoperiodismo, que se realizará del 26 de junio  al 6 de julio de 2013.

Dirigido a: Periodistas  que se desempeñen como reporteros gráficos en un medio de prensa.

Objetivos:

Dotar a los cursantes de conocimientos teóricos y prácticos que le permitirán desarrollar y elevar sus habilidades y conocimientos profesionales. También se les brindará una amplia información sobre las tendencias contemporáneas en el mundo audiovisual

Temas:   

  • Historia de la fotografía cubana
  • Periodismo visual y gramática fotográfica.
  • Fotografía de riesgo.
  • Documentación fotográfica.
  • Conservación fotográfica.
  • La imagen digital
  • Semiótica y semántica de la imagen

Con una exposición colectiva de los participantes Y/O muestra del dossier de cada alumno, se clausura el curso.

El claustro estará integrado por profesores y especialistas de larga y reconocida ejecutoria en la fotografía periodística, de arte, así como del mundo audiovisual, muchos de ellos con premios en salones nacionales e internacionales.

Titulación: Todos los participantes que cumplan con las exigencias académicas del programa recibirán el certificado  correspondiente.

Matrículas: Los interesados  deberán enviar su solicitud acompañado de currículo profesional al Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”  dirigida a: eventos@prensaip.co.cu .

El taller tendrá un costo de 520 pesos convertibles cubanos que cubren además del programa el alojamiento en habitaciones compartidas y la alimentación en nuestra residencia “El Costillar de Rocinante” por 12 noches, (desde el 25 de junio  y hasta el 6 de julio).

Las noches adicionales tendrán un costo de 35 pesos convertibles cubanos.

No está incluido el impuesto de salida en el aeropuerto (25 pesos convertibles), ni los servicios de    comunicación.

La cuota es  un monto mínimo para cubrir los gastos necesarios, ya que el interés principal de nuestra institución es contribuir a la superación y el intercambio profesional, sin afán  de lucro.

La forma de pago será en efectivo, a su arribo y en pesos convertibles cubanos que podrá adquirir en las casas de cambio del aeropuerto o cercanas a la residencia. Les sugerimos consultar  la página del Banco Nacional de Cuba para conocer el valor del cambio  del peso convertible cubano. Las tarjetas de crédito de bancos norteamericanos no operan en Cuba.

El Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” y su residencia están ubicados en la céntrica zona del Vedado, en la Avenida de los Presidentes Número 503, entre 21 y 23.Vedado.  La Habana.

Teléfonos: 832-05-66 y 832-05-67.

Página Web: http://periodismojosemarti.wordpress.com/

Por Dunia Cardosa García, Yudiet Tain y Raúl González

Actores de la comunicación son los protagonistas de la tercera edición del posgrado Búsqueda y recuperación de información, impartido por la cátedra de Periodismo Hipermedia del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

El manejo de las tecnologías ha modificado los recursos de pesquisa para los profesionales de la prensa. Ello representa en la actualidad una herramienta sumamente válida, pues aporta referencias y aspectos esclarecedores al reportero, en el momento de confeccionar noticias o interpretar acontecimientos de la realidad.

“Durante el posgrado -titulado: ¿Cómo pescar en río revuelto?- , los asistentes tendrán la oportunidad de identificar adecuadamente las herramientas de búsqueda en Internet (directorios, buscadores web, de la web profunda,  semántica y metabuscadores)”, explicó la profesora Leidys García Chico.

Asimismo señaló lo inevitable de conocer estrategias para una efectiva recuperación de datos a la hora de reforzar actitudes y competencias en la selección y empleo de las fuentes en el ciberespacio.

La joven periodista de sitio web de Radio Progreso, Náyade Ferreira Limia, quien cursa el posgrado, comentó la funcionalidad de las clases, “Internet resulta hoy imprescindible para los profesionales de la prensa porque podemos llegar a dominar estadísticas mundiales, las principales fuentes de datos de un tema a investigar”.

Dentro de las temáticas recibidas está la llamada Arquitectura de Información que busca satisfacer las necesidades del usuario. Como disciplina esencial se interesa por estructurar los contenidos de forma que sus destinatarios puedan trabajar con ellos adecuada y satisfactoriamente. Además facilita la navegación entre estos.

Por Danay Galletti Hernández, Bárbara Yaima Cleger Puente, Tamara Gispert y Lourdes Chang.

El Postgrado “Herramientas para el Periodismo de Investigación” desarrollado recientemente en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, reunió a 28 estudiantes provenientes de 6 países de Latinoamérica y profesionales de casi todas las provincias de la nación caribeña.

La necesidad de interactuar con la sociedad, denunciar los males que la afectan, estudiar diferentes realidades y contextos, alcanzar un periodismo más veraz y creíble, constituyeron algunos de los objetivos esenciales que impulsaron al grupo de comunicadores a participar en ese curso.

 Santiago Aguilar, periodista de la Agencia Pública de Noticias de Ecuador, manifestó que su principal interés al cursar el Postgrado fue la necesidad de especialización en un ámbito tan complicado y competitivo como el que enfrentamos hoy.

 Afirmó que para lograr una investigación completa, auténtica, bien estructurada y objetiva se requiere de herramientas, conocimientos y elevada preparación del reportero, y es, precisamente, en espacios como este donde, a partir del intercambio de experiencias, análisis y criterios, se adquieren aptitudes y habilidades para emprender un estudio profundo sobre determinado tema.

 El periodista villaclareño Mailer Hernández, quien trabaja en la emisora radial CMHW,
reconoció que el periodismo de investigación no es una labor cotidiana debido, en su mayoría, al poco tiempo que disponen los profesionales para reunir toda la información.

 Señaló que es una especialidad que se enfoca en develar lo oculto y presentar a los lectores, radioyentes o televidentes un producto minucioso y explicativo sobre acontecimientos sociales, históricos, políticos y económicos.

 Asimismo, Mailer Hernández puntualizó que del Postgrado trascendieron observaciones interesantes como la necesidad de disminuir las restricciones y censura que dificultan la realización de la labor investigativa y la importancia de potenciar un mayor acceso a la información, pues en muchos casos las fuentes no colaboran y se niegan a compartir determinadas cuestiones.

 Por su parte, Mayra García, periodista del semanario Guerrillero y corresponsal de Juventud Rebelde en Pinar del Río, alegó que si bien en el escenario cubano la investigación no es uno de las modalidades más recurrentes por las dinámicas y rutinas profesionales de los órganos de prensa, el Postgrado otorga a los estudiantes la posibilidad de acercarse a nuevas maneras para acometer ese tipo de trabajo como la planificación, metodología, estructuración, recopilación de datos y publicación del material elaborado.

 Todo ello, a su juicio, se une a la posibilidad de debatir entre colegas sobre los sucesos y problemáticas actuales, lo que contribuye a que el periodista se aproxime y conozca su realidad y la transmita al público receptor lo más veraz posible.

 Francis Guedez, periodista venezolana en la Dirección de Comunicaciones de la Vicepresidencia de la República aseguró que una de las grandes debilidades que ha observado en el periodismo de su país y en el ejercicio del día a día, es la carencia de investigación y profundización en los temas.

 Consideró que esa deficiencia se debe fundamentalmente a la escasez de programas de estudio en universidades privadas o públicas que aborden al periodismo de investigación como asignatura y a la dinámica cotidiana de informar continuamente la actualidad en espacios como las redes sociales.

 También aseguró Francis Guedez que una de las misiones como periodista militante de la Revolución Bolivariana es difundir y democratizar el conocimiento adquirido para poder llevar a cabo transformaciones imprescindibles dentro de la comunicación.

 En ese sentido, Juan Gabriel Gordín periodista de Tele Cristal, en la oriental provincia de Holguín, aseveró que el Postgrado es la oportunidad de actualizar los saberes respecto a lo aprendido durante la carrera universitaria.

 Expresó además que ayuda a los profesionales a realizar un periodismo que responda mejor a los intereses de la sociedad cubana de hoy y propicia la discusión respetuosa sobre asuntos complejos y poco frecuentes en la agenda de los medios de comunicación.

 El periodismo de investigación asume la parte más difícil y delicada en la misión de divulgar veracidad, transparencia y profundidad en los análisis. Intenta, en la medida en que los órganos de prensa y las fuentes lo permitan, sacar a la luz los sucesos ocultos e invisibles.

 Los entrevistados, todos en ejercicio de su profesión, reconocieron que los medios de difusión masiva en Latinoamérica precisan de ese tipo de estudios que acerquen a los actores sociales a su realidad y escenario contextual.

diplomado periodismo digital

Por: Dunia Chinea, Dineivys Perdomo, Yensy Rivera y Yoelvis Lázaro Moreno

Si bien el discurso periodístico en los entornos digitales mantiene algunas características similares a las de los ámbitos tradicionales, las dinámicas de trabajo y potencialidades expresivas de la web distinguen los modelos de expresión en el ciberespacio, al tratarse de una nueva narrativa que apuesta por un producto hipermedial, cuyo destinatario ha dejado de ser un sujeto acrítico y pasivo en el consumo de las propuestas, para convertirse en un ente activo y central del proceso de comunicación.

 Sobre estas y otras reflexiones orientadas a la búsqueda de un ejercicio profesional más completo en la red de redes, que trascienda por el uso de todos los recursos multimediales, en una imbricación coherente de los soportes de los que se sirve la web, versaron los encuentros de la cuarta semana del Diplomado de Comunicación Hipermedia, que se imparte en estos primeros meses del año en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

 La profesora Liliam Marrero Santana, de la Facultad de Comunicación (FCOM) de la Universidad de La Habana (UH), propició el debate en torno al controversial tema de los géneros periodísticos, área de inacabadas reflexiones y de un obligatorio repensamiento conceptual en el ámbito que nos ocupa. La aceleración del ciclo informativo y el cierre continuo cifra para los hacedores del mensaje periodístico virtual el desafío de circunscribir la estructura del mensaje al valor de los hechos y los contenidos, lo cual supone una constante transmutación y una innovación con respecto a las formas tradicionales.

Se asiste, pues, a un cambio en la gestión de los roles profesionales en función de una cobertura en tiempo real que no se detiene ni admite retrasos. Por tal razón, se viene produciendo un desplazamiento que ha llevado a  dejar a un lado la asunción rígida de los compontes formales de los géneros para enfocarse por completo hacia la construcción de una agenda sobre determinado tema, de modo que el mensaje se construye reticularmente, siguiendo este criterio.

Partiendo del carácter multimedial, interactivo e hipertextual del ciberperiodismo, en este ámbito se rompe la ontológica estructura de la secuencialidad y, de algún modo, hasta la jerarquía de contenidos en función de la síntesis, para dar paso a una elaboración más abierta, multiplataforma y diversificada, en la que es el propio usuario quien define la ruta del consumo.

En tal sentido, Marrero Santana destacó que la noticia en el ciberperiodismo no es una cápsula finita, sino que, en la mayoría de los casos, se constituye como un entramado de hipertextualidades dispuestas a la interacción.

Al tratar de enfocarse el análisis hacia una taxonomía de los géneros de acuerdo con la práctica de algunos cibermedios, se habló de la crónica hipermedia o crónica minuto a minuto; se aludió a los cibergéneros dialógicos, especialmente la entrevista o encuentro on line. Asimismo, se hizo alusión a los trabajos de opinión — artículo, comentario y columna. Y especial énfasis se puso en los géneros multimedia o de mayor realización.

Justamente, a estos modelos expresivos dedicó uno de los encuentros de la semana la profesora Leydis García Chico, también de la FCOM, quien resaltó que distinguir al reportaje multimedia de otros productos identificados como especiales o documentales multimedia resulta una tarea arriesgada, pues para algunos estudiosos y realizadores del periodismo digital, los llamados dossier, documentales multimedia o especiales bien pudieran valorarse como tipologías específicas de esta especie de reportaje, las cuales se agrupan -eventualmente- en una sección específica que incluye fotorreportajes, fragmentos de video, audio, infografías interactivas, reportajes y compendios de información.

Asimismo, la joven académica destacó los principales rasgos del guión multimedia, como una organización detallada de cada uno de los recursos de información que estructuran un producto comunicativo multimedial, en el que se integran diferentes recursos de información y posibilidades interactivas y documentales, en escenas relacionadas a partir de un sistema de navegación y referencias cruzadas.

Otra herramienta de gran valor para la construcción multimedial es la  infografía, a lo que se refirió la profesora Elaine Díaz Rodríguez, teniendo en cuenta la imbricación de este recurso con el periodismo de datos, el cual no es solo periodismo cuantitativo, sino periodismo que tiene como punto de partida la creación, gestión y análisis de bancos de datos, con la intención de contar una historia, algo que resulta esencial.

Por Danay Galletti Hernández, Bárbara Yaima Cleger Puente, Tamara Gispert y Lourdes Chang.

El periodismo de investigación ilumina las zonas oscuras de la sociedad, revela al mundo algo que le interesa profundamente y que hasta entonces ignoraba, reduce la incertidumbre y el desconocimiento.

La generalidad de los periodistas coincide en señalar como uno de los mayores exponentes de esa especialidad al escándalo Watergate, inquirido por los reporteros Carl Bernstein y Bob Woodward, de The Washington Post, en 1972, quienes descubrieron que el entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon estuvo implicado en escuchas ilegales, mediante la instalación de micrófonos y cámaras ocultas, en la sede del opositor Partido Demócrata.

 La historia recoge también otras investigaciones publicadas como A sangre fría, un profundo y detallado estudio sobre el brutal asesinato de cuatro miembros de una familia en Kansas y Cabeza de turco, divulgado el 21 de octubre de 1985, por el periodista alemán Günter Wallraff sobre la xenofobia y la violación de los derechos humanos contra los inmigrantes en la Alemania Occidental.

 El intercambio sobre la esencia, denuncia y acontecimientos que dieron origen a esas y otras investigaciones, además del conocimiento sobre las herramientas necesarias para acometer indagaciones en la actualidad, son algunos de los propósitos del Postgrado “Herramientas para el Periodismo de Investigación”, convocado por la Cátedra de Periodismo de Investigación “Enrique de la Osa”, del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, en La Habana, Cuba.

 Amaury del Valle, periodista del diario Juventud Rebelde y profesor del postgrado durante diez años, afirmó que uno de los fenómenos más recurrentes es que muchas de las investigaciones que se realizan hoy no descubren algo oculto o ausente de la agenda de los medios, que es uno de los grandes objetivos de ese tipo periodismo.

 Mencionó como retos para emprender un estudio sobre determinada temática la publicación del producto terminado, pues en ocasiones, las implicaciones o consecuencias que pueda traer impiden que los editores o directores de los órganos de prensa difundan el trabajo del reportero.

 Asimismo, otros de los factores que inciden es la preparación del periodista y su capacidad para encontrar diversas fuentes, triangular y contrastar la información, organizarla y escribirla. Además de su capacidad de observación y retención, y la necesidad de descubrir la verdad.

 Amaury del Valle afirmó que el reportero investigador debe ser una persona culta, poseer valores éticos, ser curioso, aventurarse en la búsqueda de asuntos controvertidos y armar un rompecabezas con piezas esparcidas y que alguien trata de ocultar.

 “Son controladores de poderes, transmisores de la voz cívica y protectores de los derechos de la sociedad y sus integrantes”, aseguró.

 Indicó que el acceso a la información y la poca disposición de las fuentes a dialogar sobre temáticas puntiagudas y polémicas constituyen obstáculos para el periodista que decida indagar sobre un asunto que afecta a la colectividad y que, sin embargo, es ignorado por los actores sociales.

 Respecto al Postgrado, aseguró que uno de los aspectos más relevantes es la posibilidad de conocer que la censura, la incomprensión de los medios y la negativa de las fuentes es una problemática que enfrentan los periodistas a nivel internacional, es decir, no es una realidad propia de un escenario en particular.

 “Cada vez que dialogas con un estudiante conoces sobre otras culturas, formas de hacer y de concebir un material. Experiencias que aplicas no solo en la docencia sino también en la propia labor periodística”, acotó.

 El también profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana señaló que el Postgrado rompe con el esquema tradicional de la enseñanza de la asignatura periodismo de investigación en la educación superior, donde se sigue un esquema más creativo, productivo y el estudiante se involucra en un estudio para que se prepare haciendo.

 Manifestó que el método mejor para impartir ese tipo de cursos, cuyos participantes son periodistas en ejercicio, es aprender de ellos mismos para construir el conocimiento sobre la metodología, estructura y publicación de los trabajos.

 “Si los profesores vamos con la mentalidad de ser conferencistas que solo van a transmitir su sapiencia acumulada fracasamos, lo importante es ayudar a fluir y organizar el conocimiento, apuntar un detalle o despejar alguna duda, pero sobre todo aprender”.

 El periodista cubano Leonardo Padura, afirmaba con acierto que “al hacer periodismo hay que tener la sensibilidad para saber mirar lo que hay a nuestro alrededor y tener la capacidad para escribirlo. Lo demás no es periodismo, sino la aplicación de algunas técnicas que fácilmente pueden aprenderse en un manual de 10 ó 12 páginas”.

Por María Salomé Campanioni y Yamilé Aliaga
(Portal de la Radio Cubana)

encuentro-peridismo-hbna

La prensa cubana es objeto de manipulaciones, distorsiones mediáticas y en muchas ocasiones ha sido condenada al silencio, como es el caso del tratamiento de la información relacionada con los antiterroristas cubanos prisioneros en Estados Unidos, afirmó en La Habana, José Dos Santos, Director de la Comisión de Investigación a Atentados a Periodistas de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).

En un intercambio con profesionales de los medios de comunicación en La Habana, el experto consideró el acoso de la libertad de expresión en América Latina, el Caribe, y el doble rasero de la política norteamericana, como mecanismos de poder de Estados Unidos y sus aliados de la Unión Europea.

Ernesto Vera, Presidente de Honor de la (FELAP), realizó un bosquejo histórico sobre el surgimiento de la Sociedad Interamericana de Prensa, tanto en Cuba como en toda la región latinoamericana. Al respecto evaluó cómo el periodismo que se apropió del fenómeno liberador de la información, se había convertido – a mediados del pasado siglo- en un negocio y las noticias se transformaron en meras mercancías.

Raúl Garcés, Doctor en Ciencias de la Comunicación, periodista y profesor de la Universidad de La Habana, entretanto, destacó el papel preponderante de los medios de la oposición en Venezuela, y la estrategia concebida para satanizar el poder ejercido por el Presidente Constitucional de la nación bolivariana, Nicolás Maduro.

Denunció las campañas de difamación en relación con Venezuela y el proyecto Patria, iniciado por Hugo Rafael Chávez Frías. “Hoy el discurso de la derecha tanto en los medios de prensa, en la televisión como en las plataformas digitales está dirigido ya no solo a desmitificar al líder venezolano, sino a echar por tierra la autoridad, el protagonismo y la firmeza de Nicolás Maduro, para así lograr en la región una crisis de gobernabilidad”, aseguró Garcés.

Blogueros y tuiteros cubanos reportaron el encuentro en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Blogueros y tuiteros cubanos reportaron el encuentro en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

La prensa y los Cinco

Un peculiar debate suscitó entre los participantes la intervención de Graciela Ramírez, Coordinadora del Comité Internacional por la Liberación de los Cinco, al abordar el papel que le toca desempeñar a los medios de comunicación, tanto en Cuba como en el mundo, para impulsar la batalla por su retorno a la Patria.

Explicó que los cinco cubanos fueron encarcelados en el año 1998 y no fue hasta el 2001 en que se les celebró juicio, y que en ese tiempo, la prensa norteamericana, sobre todo la de La Florida, orquestó una campaña mundial para satanizar a los prisioneros cubanos, calificándolos de espías, y fomentando el rechazo en el público norteamericano.

Significó el apoyo impresionante que tiene hoy día la causa por la libertad de los Cinco en el mundo, y el apoyo de organizaciones, grupos y personalidades como diez galardonados con el Premio Nobel, sin embargo, enfatizó, no ha sido posible romper el muro de silencio sobre el caso de estos hombres que ya entraron en los anales de la historia de la resistencia cubana como soldados de la Guerra Fría.

La necesidad de impulsar espacios para coordinar acciones generales de conjunto con los medios de comunicación en el país, así como el logro de una mejor planificación y la utilización de las posibilidades que ofrece Internet, fueron argumentos para potenciar esta noble lucha por la justicia.

Por Ernesto Vera

Hace  l6 años en la VII Cumbre Iberoamericana, se aprobó por primera vez en
esos foros un acuerdo, el número 38, con el siguiente texto: “Por
constituir requisitos indispensables de la democracia reafirmamos los
derechos a la libertad de expresión, de información y de opinión,
fundamentos del derecho que tienen las personas a recibir información libre
y veraz, sin censura ni restricciones”.

Han pasado casi 30 años desde que se acordó en el seno de la UNESCO con el
apoyo de todas las organizaciones internacionales y regionales de
periodistas, los diez principios éticos internacionales del periodismo. El
primero de ellos: “El derecho del pueblo a una información verídica”.

En 1980 la UNESCO dio aprobación al informe McBride  -Muchas voces, un solo
mundo-, documento histórico en la lucha por el Nuevo orden Internacional de
la Información y la Comunicación (NOIIC). Del extenso texto extraemos:
“Parece necesario establecer nuevos procedimientos gracias a los cuales el
público esté en condiciones de ejercer efectivamente el derecho a evaluar  la
acción de los medios de comunicación social. La importancia de la misión
periodística en el mundo actual requiere la adopción de medidas encaminadas
a realzar su posición en la sociedad. Incluso hoy en muchos países los
periodistas no son considerados como miembros de una profesión, ni
reconocidos y tratados en consonancia con ello.”

Al fundarse la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) en l976
uno de sus principios expresó que: “La libertad de prensa la conciben
como el derecho de nuestros pueblos de ser oportuna y verazmente informados y a expresar opiniones sin otras restricciones que por las impuestas por los mismos intereses de los pueblos.”

Mucho antes, en 1951, se había proclamado por los periodistas, mediante el
Acta de Montevideo, que:   “El papel que la prensa había cumplido junto a
Martí, Bolívar, Mariátegui, el cura Hidalgo o Flores Magón, fue modificado.
El periodismo que había nacido por la libertad se había convertido en un
negocio, la noticia en una mercancía y el periodista en un asalariado. La
Prensa estaba de espaldas a los pueblos.”

De La quinta Conferencia Panamericana, celebrada en Chile en 1923, surge la
idea de realizar una conferencia continental del prensa  que se realiza en
Washington tres años después Juan Gargurevich relata que “era la primera
vez que se reunían tantos propietarios de Periódicos de América Latina y no
está de más recordar que los temas por las diferentes mesas no incluyeron
los problemas de los periodistas mismos. A los norteamericanos les
interesaban los dueños no los empleados”. Por cierto el presidente de
Estados Unidos en esa oportunidad era Calvin Coolidge, el mismo que ordenó
la invasión a Nicaragua  contra Sandino y envió a la silla eléctrica a Saco
y Vanzetti.

En fecha todavía más lejana, 1889, José Martí dijo sobre el resultado de la
Primera Conferencia Panamericana que “Ha  llegado para la América española  la hora de declarar su segunda independencia.” En aquellas crónicas publicadas en La Nación de Buenos Aires  está presente como pocas veces el ejercicio del periodismo sagaz y digno, de compromiso con la  ética profesional y la patria grande.

Ese y no otro es el resumen de una historia perversa de 124 años que se
manifiesta en nuestros días con el agravante  de la concentración y monopolización de los medios que tienen su origen en aquel panamericanismo, la eliminación de las regulaciones  contra los monopolios y la mentira en complicidad con los intereses imperialistas. Es cada vez más comprobable  el
alejamiento ético de los grandes medios como expresión similar del sistema
que los ha  generado y mantenido.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), fundada en La Habana en 1943 y
refundada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Departamento de
Estado en Nueva York en 1950 es la que ha determinado desde entonces  donde existe o no  libertad de prensa.  Es la misma organizadora de campañas
feroces contra todo lo que signifique el derecho social, colectivo, además
del individual a  recibir información veraz, que es la única base legítima
de tal concepto. La maniobra consistió en cambiar los estatutos y, de un
voto por país, como existía, darle un voto  a cada medio afiliado. De esa
manera, Estados Unidos   contó con 424. Para ello se impidió la asistencia
a esa Conferencia  de los pocos delegados progresistas.

En el caso de Cuba, Carlos Rafael Rodríguez que era a la vez Tesorero de la
organización, se le impidió llegar a New york y lo confinaron en la prisión
de inmigración que tienen en la base de la llamada Estatua de la Libertad.
A otros,  como el peruano Genaro Carnero Checa, al que le negaron la visa
por haber pertenecido al partido comunista. Así se realizó el secuestro de
la SIP y la libertad de prensa que ya dura 63 años.

Creo conveniente recordar esos hechos porque expresan  donde ha estado la
cuestión esencial de una llamada libertad de prensa dominante que rechaza
el reconocimiento  de la función de los medios como un derecho de la
sociedad. Mientras sea solo la libertad de expresión –derecho individual-
mantendrán que la relación emisor-receptor se resuelve en la dirección del
que recibe el mensaje  y decide cambiar el medio. Es decir, todo queda
reducido a la libertad  individual de optar por uno u otro órgano de
prensa, para seguir leyendo o escuchando lo mismo    ¿No es ese el derecho
que han reclamado los medios de prensa en su labor subversiva de  promover
golpes de Estado en Venezuela? Es la misma historia que ocurrió en Cuba
cuando se consideraron con el derecho  de ser voceros de las campañas de
las agencias de noticias norteamericanas contra los juicios a los
criminales de guerra. Y no es distinta a historias similares en el Chile de
Salvador Allende, en la Nicaragua sandinista y hoy  contra Evo Morales y
Rafael Correa en Bolivia Y Ecuador. De tener que responder al derecho
colectivo, del pueblo, estarían sujetos a rendirle cuenta a la sociedad
organizada y no podrían disfrutar del derecho a mentir, como han realizado
y reclamado históricamente.

El derecho de la sociedad a exigir la información veraz, los obligaría a
reconocer  que la libertar de  prensa, como  todas las libertades, están en
las constituciones que tiene los Estados  y que no lo compraron con dinero,
sino con el heroísmo de sus pueblos. No debe haber un derecho o principio
superior a éste, porque no se trata de una libertad surgida en los medios,
sino que estos disfrutan de algo que tiene muy distinto origen.

Ello explica las campañas de la SIP contra todos los hechos que he citado,
considerándolos ataques a la libertad de prensa. ¿Dónde está la libertad
del periodismo y los periodistas  cuando tiene como única libertad la de la
empresa comercial  obtenida con el dinero? ¿Cuándo la SIP determina dónde
hay o no libertad de prensa, los empresarios que la integran le preguntan
su opinión  a los periodistas de sus redacciones? Por supuesto que no.

Pero hay más. Todos los procesos progresistas y revolucionarios que se han
hecho realidad han tenido en contra a los principales medios de esos
países. Esa  experiencia permite considerar que sobre todo en  los últimos
casos, han tenido como aliados a una superior conciencia crítica sobre el
nefasto papel que tienen    ante los    cambios a favor de los intereses
populares. Como nunca se está evidenciando el antagonismo entre los pueblos
y los grandes empresarios de la mentira organizada al servicio del
imperialismo.

Aunque la CIA – SIP rechace cualquier debate sobre el tema, debemos
insistir más en hacer conciencia en relación con el  verdadero derecho del
que se han apropiado. Y hacerlo principalmente con   nuestros colegas de
América Latina.

Las bases endebles sobre las que pretende sustentarse la libertad de prensa
dominante, debe dar lugar a que celebremos en la fecha del 3 de mayo y
todos los días, la libertad del periodismo y los periodistas, que han
sabido defender con sus vidas centenares de compañeros latinoamericanos y
también de otras regiones. La nuestra es la única profesión  en esos países
que realizarla con ética puede costar tanto. Es desde hace tiempo la
profesión más peligrosa en Latinoamérica y en esa lista no se incluyen los
grandes empresarios.

Los matices en cada país de nuestro región no puede borrar la cuestión de
fondo  que se materializa en la guerra mediática contra el conocimiento y
la información de los pueblos por parte de los medios transnacionales y de
sus cómplices locales. Aunque crean lo contrario vivimos tiempos  en los
que la realidad es factor creciente de influencia y será lo determinante el
alcanzar cambios positivos en la sociedad.

*Ponencia presentada por Ernesto Vera en el Panel desarrollado en el IIPJM, este 3 de mayo, con motivo del Día de la Libertad de Expresión.

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